UNIDAD 9. LA GUERRA CIVIL 1936-1939.





RESUMEN

CUESTIONES BREVES. 

1. ¿Cuáles fueron las medidas tomadas por los primeros gobiernos republicanos?

2. ¿Qué consecuencia inesperada generó el golpe de estado “preventivo”?

3. ¿Qué fueron las colectividades?

4. ¿Qué significa represión de clase?

5. ¿Qué formaciones políticas participaban en el gobierno de Largo Caballero?

6. ¿Quién fue la primera ministra anarquista?

7. ¿Qué ocurrió en Barcelona en 1937? ¿Qué grupos políticos se enfrentaban?

9. ¿Cuáles fueron las principales realizaciones del gobierno de Juan Negrín? 

10. ¿Cuáles fueron las primeras medidas tomadas por la Junta Técnica de Estado?

11. ¿Cuál fue el papel de la Iglesia durante la Guerra Civil?

12. ¿En qué consistió el decreto de unificación? 

13. La represión en la zona rebelde. Analiza sus principales aspectos. 

14. Resume las principales consecuencias de la guerra.


Texto 1. Manifiesto o declaraciones de Franco.

Españoles: a cuantos sentís el santo amor a España, a los que en las filas del Ejército y la Armada habéis hecho profesión de fe en el servicio de la Patria, a cuantos jurasteis defenderla de sus enemigos hasta perderla vida, la Nación os llama a su defensa. La situación de España es cada día más crítica, la anarquía reina en la mayoría de sus campos y pueblos; autoridades de renombre gubernativo presiden cuando no fomentan las revueltas; a tiro de pistola y ametralladoras se dirimen las diferencias entre los ciudadanos, que, alevosa y traidoramente, se asesinan, sin que los poderes públicos impongan la paz y la justicia. Huelgas revolucionarias de todo orden paralizan la vida de la Nación, arruinando y destruyendo sus fuentes de riqueza y creando una situación de hambre que lanzará a la desesperación a los hombres trabajadores. Los monumentos y tesoros artísticos son objeto del más enconado ataque de las hordas revolucionarias, obedeciéndola consigna que reciben de las directivas extranjeras (…).

Justicia, igualdad ante las leyes ofrecemos. Paz y amor entre los españoles, libertad y fraternidad, exentas de libertinaje y tiranía. Trabajo para todos, justicia social (…) y una equitativa y progresiva distribución de riquezas, sin destruir ni poner en peligro la economía española. Pero frente a esto una guerra sin cuartel a los explotadores de la política (…) que directa o solapadamente intentan destruir a España. Españoles, ¡¡¡Viva España!!!¡¡¡Viva el honrado pueblo español!!!

                     Francisco Franco, Diario Oficial del Ministerio de la Guerra, Tetuán, 25 de julio de 1936

 

Texto 2. Carta colectiva del episcopado español.

La Iglesia no ha querido esta guerra. Cierto que miles de hijos suyos, obedeciendo a los dictados de su conciencia y de su patriotismo, y bajo su responsabilidad personal, se alzaron en armas para salvar los principios de la religión y justicia cristianas que secularmente habían informado la vida de la nación (…).La sublevación militar no se produjo, ya desde sus comienzos, sin colaboración con el pueblo sano (…), que este movimiento y la revolución comunista son dos hechos que no pueden separarse, si se quiere enjuiciar debidamente la naturaleza de la guerra. Y porque Dios es el más profundo cimiento de una sociedad bien ordenada, lo era la nación española… La revolución comunista, aliada de los ejércitos del gobierno, fue, sobre todo, antidivina. Se cerraba así el ciclo de la legislatura laica de la Constitución de 1931 con la destrucción de cuanto era cosa de Dios. La guerra es, pues, como un plebiscito armado. (…) La lucha de un pueblo partido en dos tendencias: la espiritual, del lado de los sublevados, que salió en defensa del orden, la paz social, la civilización tradicional y la patria, y muy ostensiblemente, en un gran sector, para la defensa de la religión; y de la otra parte, la materialista, llámese marxista, comunista o anarquista, que quiso sustituir la vieja civilización de España, con todos sus factores, por la novísima «civilización» de los soviets rusos.

                                                                                                        1 de julio de 1937

Texto 3. Los 13 puntos de Juan Negrín.

1. Asegurar la independencia absoluta y la integridad total de España. (…)

2. Liberación de nuestro territorio de las fuerzas militares extranjeras que lo han invadido (…).

3. República popular representada por un Estado vigoroso que se asiente sobre principios de pura democracia (…).

4. La estructuración (…) de la república será obra de la voluntad nacional libremente expresada, mediante un plebiscito (…).

5. Respeto a las libertades regionales (…).

6. El Estado español garantizará la plenitud de los derechos al ciudadano en la vida civil y social (…).

7. El Estado garantizará la propiedad legal y legítimamente adquirida. (…)

8. Profunda reforma agraria (…).

9. El Estado garantizará los derechos del trabajador (…).

12. El Estado español se reafirma en la doctrina constitucional de renuncia a la guerra.

13. Amplia amnistía (…).

Discurso pronunciado por Juan Negrín, 30 de abril de 1937

 

Texto 4.  Ley de Responsabilidades Políticas

Artículo1.º Se declara la responsabilidad política de las personas, tanto jurídicas como físicas, que desde 1 de octubre de 1934 y antes de 18 de julio de 1936, contribuyeron a crear o agravar la subversión de todo orden de que se hizo víctima España, y de aquellas otras que, a partir de la segunda de dichas fechas, se hayan opuesto o se opongan al Movimiento Nacional con actos concretos o con pasividad grave.

Artículo2.º Como consecuencia de la anterior declaración (…) quedan fuera de la ley todos los partidos y agrupaciones políticas y sociales que, desde la convocatoria de las elecciones celebradas en 16 de febrero de 1936, han integrado el llamado Frente Popular, así como los partidos y agrupaciones aliados y adheridos a este por el solo hecho de serlo, las organizaciones separatistas y todas aquellas que se hayan opuesto al triunfo del Movimiento Nacional.

Artículo3.º Los partidos, agrupaciones y organizaciones declaradas fuera de la Ley, sufrirán la pérdida absoluta de sus derechos de toda clase y la pérdida total de sus bienes.

                                        9 de febrero de 1939

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