FILOSOFÍA‎ > ‎

V. Éticos 2015

Primer Trimestre

Trabajo 1: Una Historia del Bronx

Vídeo de YouTube


Ficha para rellenar después de ver la película.

Trabajo 2: Doce hombres sin piedad

Vídeo de YouTube


Ficha para rellenar después de ver la película.


Segundo Trimestre

Tarea 1: Introducción a la Ética

Tarea 2: Sócrates, el inicio de la Ética



El juicio a Sócrates

 Tarea 3: Nuestra ropa

1. Imprime esta tabla, abre tu armario y mirando las etiquetas pon tus cifras:

2. Tomando la fila de totales de la tabla anterior, y usando un mapa como este, escribe la cifra total en cada país:

3. Después de ver el documental ¿Quién, cómo y dónde se fabrica nuestra ropa? contesta a estas preguntas:
  1. ¿Por qué compramos tanta ropa? ¿La necesitamos? ¿Entonces que motivos nos llevan a comprar? 
  2. ¿Tiramos ropa sin que esté rota? ¿Dura demasiado la ropa?
  3. ¿Qué señales te indican que la ropa es más barata hoy que hace 30, 40 o 50 años?
  4. ¿Por qué ha bajado el precio de la ropa?
  5. ¿Cuáles son las diferencias entre las condiciones de trabajo en Europa y en A
  6. ¿Qué es la explotación laboral? ¿Cómo la explicarías con algún ejemplo sacado del documental?
  7. ¿Qué es la deslocalización? ¿Cómo la explicarías con algún ejemplo sacado del documental?
  8. ¿Va todo de mal en peor o hay cambios positivos, aunque sean pequeños?
  9. Conecta trabajo en la industria textil con independización de la mujer.
  10. ¿Y tú qué puedes hacer para cambiar las cosas? ¿Qué sabes del comercio justo


Tercer Trimestre

Trabajo 1: Derechos animales y Derechos humanos

¿Qué animales tienen derechos?

Viendo esta imagen, ¿qué especies animales son las que más nos preocupan? ¿ves alguna relación entre esas especies que más nos preocupan y la siguiente imagen sobre el sistema nervioso de los animales?


¿Qué derechos tienen los animales, exactamente?

Declaración de derechos de los animales
  • ¿Qué artículos de la Declaración de derechos de los animales se incumplen habitualmente en nuestro país?
  • ¿Por qué se incumplen?
  • ¿Qué otros artículos se cumplen o están empezando a cumplirse?
  • ¿Qué fuerzas han impulsado el cambio?

¿Por qué tienen derechos los animales?

  • Porque sufren y disfrutan
  • Porque son parte de la naturaleza, y debemos proteger la naturaleza para protegernos a nosotros mismos y a nuestros descendientes
  • Porque tienen valor en sí mismos, merecen nuestro respeto
¿Cuál de estas razones te convence más?

Para leer



La población humana de la Tierra supera actualmente los 7.300 millones de individuos, de los cuales 800 millones están desnutridos ( FAO, 2015) y más de 1.900 millones son obesos o tienen sobrepeso ( OMS, 2015). Al mismo tiempo, cada día del año los humanos somos capaces de alimentar aproximadamente a 30.000 millones de animales terrestres (estimación a partir de FAOStat), que usamos para satisfacer nuestro deseo de comernos su carne y fluidos: cerdos, gallinas, vacas, terneros, pollos, ovejas, cabras... Animales a los que en su inmensa mayoría condenamos a condiciones miserables de subsistencia pero a los que ciertamente logramos mantener no sólo con vida sino engordados (aunque malnutridos y medicalizados). Permitidme que insista para que lo apreciemos en toda su magnitud: en este preciso momento y cada día en este planeta hay 800 millones de humanos que pasan hambre crónica, más del doble con exceso de peso y una industria capaz de alimentar a una población de animales explotados que es cuatro veces la población humana total del planeta. Es evidente que los seres humanos tenemos una enorme y dramática confusión con respecto a la gestión de los recursos alimentarios.



Los grandes simios (bonobos, orangutanes, chimpancés y gorilas) se encuentran en inminente peligro de extinción. Sus poblaciones están siendo diezmadas por numerosas causas. Entre otras, y la más principal, por la deforestación masiva de las selvas tropicales donde ellos habitan. Esta destrucción, sin precedentes en la historia de nuestro planeta, está haciendo además que aumente de forma alarmante el cambio climático y la emisión de CO2, al desaparecer las grandes reservas de este gas que son retenidos por los bosques tropicales.

Además de esta gran pérdida de ecosistemas, fundamentales para la vida de la Tierra, los grandes simios están incluidos dentro de la familia de los homínidos y comparten con los seres humanos, además de un mismo ancestro común, numerosas capacidades cognitivas iguales a las nuestras.

Muchos científicos ya consideran personas no humanas a aquellos seres que, según el concepto de persona, han superado con creces la definición establecida oficialmente por nuestros filósofos. Hace años, Joseph Fletcher (1905-1991), uno de los fundadores de la moderna bioética, ofreció un exhaustivo y bien conocido conjunto de quince atributos para definir la personalidad humana: inteligencia mínima, autoconciencia, autocontrol, sentido del tiempo, sentido del futuro, sentido del pasado, capacidad para relacionarse con otros, preocupación y cuidado por los otros, comunicación, control de la existencia, curiosidad, cambio y capacidad para el cambio, equilibrio de razón y sentimientos, idiosincrasia y actividad del neocórtex. Hoy sabemos que todos los grandes simios, y no sólo los seres humanos, poseemos estos quince atributos de la personalidad (aunque en diferente grado).



Sabemos por recientes investigaciones que el sistema digestivo de los lobos y el de los perros es diferente, siendo el de los lobos incapaz de digerir alimentos como cereales y frutas, y manteniéndose principalmente carnívoro. Los perros, una vez que constituyeron un ensamblaje biológico con los seres humanos, desarrollaron una alimentación omnívora que les permite digerir los alimentos humanos preparados y sus residuos. La aproximación de los lobos a los poblados humanos fue generando entre ambas especies una adaptación en la que los humanos empezaron a alimentar a los lobos, y los lobos, a cuidar de los rebaños humanos. Este ensamblaje y amistad de dos especies tradicionalmente enemigas fue condicionando el surgimiento del perro, que, como todos sabemos, constituye con el humano un conjunto excepcional de especies unidas con riquísimos beneficios añadidos en su coevolución.En el lento proceso coevolutivo en el que surge el perro del lobo, se produjo una adaptación interesantísima en la que las capacidades depredadoras del lobo mutaron hacia una función de pastoreo -las mismas capacidades de asustar y controlar a las ovejas en la caza pasaron a ser capacidades de protección y de guía de los rebaños-. Al mismo tiempo, el ser humano, en el proceso de ensamblaje, desarrolló capacidades de protección y acogida del lobo que le llevaron, como sabemos por las recientes investigaciones publicadas, a generar hormonalmente intensos sentimientos de protección y amor al animal antes temido.



La experimentación científica con animales es un tema de una enorme complejidad, y por ello quiero reivindicar aquí un diálogo razonado, respetuoso y sereno. Un diálogo que debería desarrollarse ante todo entre ética y ciencia, pero que también debería implicar a otras disciplinas como el derecho, a los movimientos animalistas, movimientos ecologistas, movimientos sociales interesados por la ciencia, divulgadores científicos, asociaciones que reúnen a afectados por diversas enfermedades, y a toda la sociedad. El diálogo que necesitamos no son diez minutos en un plató de televisión, sino una conversación sin prisas, que ha de avanzar aclarando conceptos y perfilando argumentos, haciendo un esfuerzo por entender las posiciones de los demás, aprendiendo unos de otros. Aunque no lleguemos a ponernos de acuerdo, el mero hecho de generar un clima de diálogo ya sería una gran victoria.

Pongo un ejemplo sencillo. Durante el debate, algunos científicos defendieron la experimentación con animales con el siguiente argumento: “los seres humanos estamos moralmente legitimados para usar animales (ya sea cazarlos, comerlos o experimentar con ellos) por la sencilla razón de que somos un animal más, y de que el resto de especies se devoran unas a otras para sobrevivir. Si las otras especies se devoran entre sí, está justificado que nosotros hagamos lo mismo.”

Sin embargo, esta idea es errónea porque no alcanza a ver una diferencia fundamental entre el resto de especies animales y nosotros mismos. Cuando un león está cazando una gacela no puede detenerse y pensar: “¿esto que estoy haciendo es moralmente correcto?, ¿quizás debería alimentarme de una forma más ética?”. El león no tiene la posibilidad de cuestionarse moralmente sus propias acciones. En cambio, los seres humanos sí podemos hacerlo, y por eso tenemos una responsabilidad moral que los otros animales no poseen. Por esa misma razón, cuando un ser humano mata a otro ser humano, entendemos que hay que llevarlo ante la justicia. En cambio, si un león mata a otro león, consideramos que sería absurdo juzgarlo por ello. Así, nuestro sistema judicial no juzga a los animales de otras especies cuando cometen actos que, si los cometieran seres humanos, serían considerados delitos. Los animales no tienen capacidades morales ni responsabilidad moral, porque no pueden preguntarse por qué hacen lo que hacen. Aunque los animales realizan actos que nosotros podemos valorar como crueles o como compasivos, aunque las especies más desarrolladas poseen emociones y tienen relaciones sociales complejas, no son moralmente responsables de sus actos porque no pueden analizarlos de manera crítica, no pueden darse a sí mismos reglas morales. En cambio, nosotros podemos cuestionarnos por qué actuamos como actuamos, y eso es lo que nos hace moralmente responsables de nuestros actos. Así pues, no vale decir: “los humanos podemos cazar porque las otras especies también cazan”. No, los seres humanos no podemos refugiarnos en esa excusa del “los demás también lo hacen”. Nosotros tenemos un don, la capacidad de hacernos preguntas, y es de ese don de donde surge la ética y de donde surge nuestra responsabilidad. Nosotros somos seres racionales, y debemos dar buenas razones de por qué hacemos lo que hacemos.

Ahora bien, por otro lado, que los animales no puedan hacerse preguntas y por ello no sean moralmente responsables de sus actos, no quiere decir que no merezcan respeto y protección. Deben ser respetados porque son seres con una vida subjetiva, que sufren física y psicológicamente cuando son dañados. Y puesto que los seres humanos somos moralmente responsables, somos también responsables de cómo los tratamos. Entender estas ideas básicas es fundamental para poder desarrollar un diálogo entre ética y ciencia sobre nuestra relación con los animales.


La experimentación con animales es un dilema moral, porque en ella entran en conflicto dos bienes que deberíamos proteger, pero parece que no podemos protegerlos los dos a la vez. Por un lado, tenemos el avance del conocimiento y la esperanza de curar algunas enfermedades que afectan a seres humanos y también a otras especies de animales. Se trata de la esperanza de salvar vidas, como bien lo expresó en la mesa redonda María Gálvez, directora de la Federación Española de Parkinson. Para cualquier persona que sufra un problema de salud, y para sus familias, la investigación científica es absolutamente prioritaria. Y sabemos que el uso de animales ha contribuido al avance de la medicina y también de la veterinaria.

Por otro lado, tenemos las vidas de los animales que se usan en experimentación científica, que sufren y mueren para producir esos avances, y que no podrán beneficiarse de ellos. ¿Es moralmente correcto sacrificar animales para lograr avances científicos? Es una pregunta difícil, porque los animales no son seres que existan para nosotros, no son propiedad nuestra, no son meras herramientas que se reducen a su valor instrumental. Los animales son seres que existen para sí mismos, para vivir sus propias vidas, y a los que hay que reconocer un valor intrínseco, como afirma la Directiva 2010/63/UE del Parlamento Europeo relativa a la protección de los animales utilizados para fines científicos.

Lo terrible de este dilema es que parece que, tomemos la decisión que tomemos, siempre hay alguien que pierde. O bien sufren los animales, o bien no vamos a poder curar alguna enfermedad. Parece que no haya manera de proteger esos dos bienes al mismo tiempo. Precisamente por ello, la solución que se ha adoptado en Europa y en buena parte de Occidente es una solución intermedia: se acepta el uso de animales, pero garantizándoles un cierto grado de bienestar. La clave es el principio de las 3R que explicaba anteriormente. En ese principio se basa la Directiva europea de 2010, y en ella a su vez se basa la legislación de los países europeos como España.


Si somos lo que comemos, sin duda hoy somos cambio climático. Nuestras dietas ricas en proteínas animales, alimentadas por una producción industrial e intensiva de carne y pescado, son una de las principales causas del calentamiento global. Sin embargo, la ganadería y el consumo de carne son las hermanas pobres de las negociaciones climáticas que culminarán a principios de diciembre en la cumbre COP21 de París. Repasemos, pues, la situación actual y planteemos luego estrategias y vías de acción.

Hoy es bien sabido que la ganadería es, según la propia Organización Mundial de la Alimentación y Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), el sector que más gases de efecto invernadero (GEI) emite, aproximadamente el 18%, después del transporte (que representa un 22% de GEI). Hablamos concretamente del 9% de las emisiones mundiales de CO2, el 37% de las de metano (¡más que las explotaciones mineras, petróleo y gas natural!) y el 65% de las de N2O, teniendo estos dos gases un efecto invernadero más elevado que el CO2.

Esto se debe principalmente a la deforestación por el cambio de uso de la tierra debido a la expansión del pastoreo y de los cultivos de forrajeo, así como al proceso digestivo de los rumiantes (metano), el almacenamiento y elaboración de estiércol (N2O) y, por último, a la elaboración y transporte de productos pecuarios. En particular, hoy en día, un 10% del terreno agrícola del planeta se destina a pastos y otro 10% se destina a la producción de cereales para alimentarlos. Y, por si fuera poco, las estimaciones oficiales parecen incluso bastante optimistas. Según expertos del Banco Mundial, si contabilizáramos todas las emisiones indirectas, el sector ganadero encabezaría el ranking climático con más de la mitad de las emisiones totales de GEI a nivel mundial.


¿Por qué los espectáculos de circo con animales son injustos? ¿Por qué usar un tigre en un videoclip es cruel? La respuesta más inmediata es que todos estos espectáculos causan sufrimiento físico y psicológico a los animales, a los que se arranca de su hábitat y de su familia para obligarles a malvivir en un espacio artificial en el que no pueden realizar sus conductas naturales. A estos animales se les fuerza a aprender una serie de ejercicios cuya finalidad no comprenden, y cuando se resisten a realizarlos se les infligen todo tipo de castigos, desde golpes hasta la privación de comida y agua. Por ello, cada uno de estos chimpancés, osos o tigres usados en espectáculos sufren física y psicológicamente de manera continuada. Y también lo hacen los animales domésticos como caballos o cerdos: aunque en su caso ya estén habituados a convivir con seres humanos, no dejan de sufrir por la manera en que se les imponen unas conductas que van contra su naturaleza.

Pero lo que está en juego en este tipo de espectáculos no es tan solo el terrible e injustificable sufrimiento de estos animales maltratados para divertir a la gente. Lo que está en juego es todavía más grave.

Cada especie animal que habita este planeta desarrolla una forma distinta de vivir en el mundo, es decir, posee una identidad única e insustituible, fruto de una historia de evolución milenaria, y de su adaptación a un entorno determinado. Cada especie tiene un cuerpo distinto y una apariencia particular: existen 3.000 especies de libélulas, y no hay dos iguales. Además, cada especie animal percibe la realidad de un modo diferente (los murciélagos poseen el sentido de la ecolocación, algunas aves perciben el campo magnético de la tierra, las ballenas se oyen entre sí a kilómetros de distancia, los perros tienen un olfato ortonasal mucho más fino que el nuestro, etc). No hay dos especies que posean la misma conducta, la misma forma de alimentarse, de reproducirse, de relacionarse con sus congéneres, con otras especies y con su entorno. Cada una emplea una configuración particular de capacidades cognitivas, emocionales y comunicativas. Aquellas especies con capacidades cognitivas más complejas desarrollan culturas, y así, madres y padres transmiten conocimientos y técnicas a sus hijas e hijos, y los grupos se distinguen por culturas diferentes. Las culturas animales más estudiadas son las de los grandes simios, pero también los cetáceos las poseen, y parece que algunas otras más. En síntesis: cada especie animal es única y valiosa en sí misma.


Después de leer estos textos, ¿cuál es tu opinión sobre los temas que tratan?

  • ¿Es moralmente correcto experimentar con animales?
  • ¿Es sostenible comer carne animal en las cantidades en que comemos en los países desarrollados?
  • ¿Es correcto divertirse a costa de los animales?
Para ver

Vídeo de YouTube







Una impactante campaña fue la que lanzó Greenpeace para que Néstle dejase de comprar aceite de palma, cuya obtención supone la muerte, directa e indirecta, de miles de orangutanes. Este caso provocó una fuerte crisis de reputación en Néstle y consiguió que la compañía cediese a las demandas de los activistas.




En 2014 se cazaron 1.215 rinocerontes en Sudáfrica; en 2007 fueron tan sólo 13. Si la tendencia continúa se extinguirán muy pronto. Eso está a punto de sucederle al rinoceronte blanco del norte, del cuál quedan tan sólo 5 individuos.

Todas las especies de rinoceronte existentes están en peligro de extinción. Sudáfrica alberga el 90% de los rinocerontes blancos del sur, especie de la cual quedan unos 20.000 ejemplares. Y su Gobierno quiere permitir el comercio de sus cuernos.

La legalización del comercio de cuernos de rinoceronte está pensada como medida de control y para estropear el negocio a las bandas criminales. Aumentando la oferta se controlaría el mercado y los precios caerían, dicen. La caza furtiva dejaría de ser rentable. Se comerciaría con los cuernos de animales muertos -se propone comercializar además las reservas de cuernos confiscadas del tráfico ilegal. Y además se podría cortar el cuerno a animales vivos, que vuelve a crecer si se realiza el corte de manera apropiada.


¿Cuál de estas imágenes te ha impresionado más? ¿Ha cambiado algo tu actitud ante el problema?

¿Hay relación entre maltrato animal y maltrato humano?


¿Hay relación entre maltrato animal y maltrato a las personas? ¿Confiarías por igual en alguien que maltrata animales que en alguien que respeta sus derechos?

Para visitar

¿Qué derechos no tienen los animales?


Trabajo 2: Derechos Humanos

Historia de los Derechos Humanos

Vídeo de YouTube


Después de ver este vídeo, haz una línea del tiempo señalando las fechas más importantes, qué sucedió en ella
as y quién o quienes son protagonistas.

Presentación de los Derechos Humanos

Vídeo de YouTube


Después de ver este vídeo, haz una redacción donde trates los siguientes puntos:
  • Historias y personajes que aparecen. ¿Por qué esas historias? ¿Por qué se eligen a esas personas en el vídeo?
  • Símbolos: explica que simbolizan los aviones de papel, el balón de baloncesto, el dar palmadas.
  • Explica el final del vídeo.
  • Resume el vídeo: ¿qué mensaje te transmite?

¿Cuáles son los Derechos Humanos?

Vídeo de YouTube


Después de ver este vídeo, haz una lista con los principales Derechos Humanos.


Trabajo 3: El Señor de las Moscas

Vídeo de YouTube



Haz un trabajo en el que contestes a las siguientes preguntas:

  1. ¿Cómo son Ralph y Jack? Sus personalidades, su modo de comportarse. ¿Qué cualidades positivas tienen uno y otro? ¿Y cualidades negativas?
  2. Analiza la importancia del miedo en el desarrollo de los acontecimientos.
  3. ¿Crees que los chicos podrían haber evitado que las cosas acabaran así? ¿Qué podría haber hecho Ralph? ¿Y Piggy? ¿Y Jack?
  4. ¿Hubiera sido diferente si, en lugar de chicos, fuesen adultos los que viviesen la aventura? ¿Por qué lo crees?
  5. ¿Crees que esta historia podría pasar en la realidad? ¿Crees que en el fondo somos como los chicos de la historia, que por debajo de las normas de la civilización somos salvajes? Piensa situaciones o razones para responder sí y otras razones para responder no.  



Comments